Calidad, seguridad y eficacia en plantas medicinales

Des de la antigüedad el ser humano ha utilizado las plantas para curar enfermedades. Las primeras referencias sobre el uso de plantas medicinales provienen de la China y Egipto, unos 2.500 años antes de Cristo, donde utilizaban bálsamos, baños y aceites.

Fue en la antigua Grecia donde el uso de las plantas con fines medicinales se convirtió en una ciencia mediante la creación de escuelas y la recopilación de libros en los que se describían morfológicamente las plantas y sus usos terapéuticos.

A partir del siglo XIX, con la aparición de los medicamentos de síntesis y el mayor interés por la investigación en nuevas sustancias con más efectividad y menor variabilidad, el uso de plantas medicinales empezó a decaer.

Actualmente, la fitoterapia vuelve a estar de moda, ya que las plantas resultan menos agresivas y presentan menos efectos secundarios que los medicamentos de síntesis. Los laboratorios farmacéuticos y de plantas medicinales vuelven a recuperar el interés por las plantas ofreciendo una gran diversidad de productos al consumidor.

Pero… ¿son todos los productos iguales? ¿Cómo podemos valorar la calidad, seguridad y eficacia de estos productos?

Existe una gran cantidad de información sobre las drogas vegetales, pero se halla muy dispersa. Por ello es necesaria una valoración crítica.

Calidad

El control de calidad permite evitar imitaciones y falsificaciones. También garantiza que el preparado reúne las características necesarias para ser seguro y eficaz. Por lo tanto, la finalidad del control de calidad es:

  • Confirmar la identidad de la droga o extracto para asegurar que corresponde al producto que indica que es.
  • Determinar la pureza del preparado. Esto permite detectar falsificaciones o adulteraciones y posibles contaminantes.
  • Cuantificar el contenido de principios activos.

La Farmacopea es el principal manual que contiene especificaciones de calidad y de que métodos se debe emplear para el control de las drogas vegetales. De modo que aquellos productos fabricados según estándares farmacopeicos garantizan que  han seguido métodos de calidad relevantes.

Seguridad

Aunque los productos naturales resultan menos agresivos y se consideran de menor riesgo que los medicamentos de síntesis es importante tener en cuenta que natural no significa inocuo y que los preparados y drogas vegetales también pueden generar efectos no deseados.

El uso tradicional de una planta medicinal facilita cierta garantía de que no presentará toxicidad aguda y que aquellas drogas vegetales que han sido utilizadas popularmente durante siglos probablemente no tienen efectos secundarios severos.

Pero como hemos dicho natural no es sinónimo de inocuo y las drogas vegetales no están libres de posibles efectos adversos, interacciones y contraindicaciones. Por lo tanto, la evaluación de la seguridad de las drogas vegetales debe sustentarse en la existencia de documentación científica significativa.

Los datos preclínicos y clínicos permiten analizar o valorar la seguridad de las drogas vegetales. Los datos preclínicos proporcionan información sobre la toxicidad a dosis únicas y a dosis repetidas, la toxicidad en el feto y en el embrión y los efectos sobre el sistema reproductor de la droga vegetal. Gracias a los parámetros clínicos obtenemos conocimiento acerca de los efectos adversos, contraindicaciones, interacciones, sobredosificaciones, efectos sobre la capacidad de conducción y la utilización de maquinaria, así como también información sobre su administración durante el embarazo y la lactancia.

Eficacia

El uso tradicional de una droga o preparado vegetal permite afirmar que ésta ejerce efectos terapéuticos ya que si no tuviera ningún efecto no habría superado el paso de tantas épocas. Pero según los requerimientos para los medicamentos, el uso tradicional no constituye una prueba suficiente para demostrar la eficacia terapéutica y es necesario recurrir a otros datos, como son los ensayos farmacológicos experimentales y la experiencia clínica,  para demostrar la eficacia de un medicamento a base de plantas.